El sales tax es el impuesto sobre las ventas de Estados Unidos, y su particularidad es que no es nacional: varía por estado, condado e incluso ciudad. La obligación de recaudarlo depende del «nexus», el vínculo económico que tu negocio tiene con cada estado (por volumen de ventas o presencia física). Entender en qué estados tienes obligación, a qué tipo, y configurarlo correctamente en tu tienda es imprescindible para operar sin riesgo fiscal. Es una de las mayores diferencias frente a vender en Europa con IVA.







































