Calculando… Actualizado el 5 de julio de 2026
En este artículo

    Cada verano varios clientes nos repiten esta misma pregunta. En España, agosto tiene fama de mes muerto, la gente se va de vacaciones, media empresa cierra y el instinto de muchas marcas es apagar las campañas hasta septiembre para no tirar el dinero. Suena razonable, pero en la mayoría de los casos ese instinto es equivocado y pausar del todo puede salir más caro de lo que parece.

    Nuestra postura es clara. Salvo casos concretos, en agosto no conviene apagar la publicidad, conviene ajustarla. Vamos a ver por qué, cuándo sí tiene sentido reducir.

    Por qué tantas marcas pausan en agosto

    Las razones para pausar son intuitivas y por eso tanta gente lo hace:

    • La gente está de vacaciones. La sensación es que nadie está pensando en comprar, sino en la playa.
    • La intención de compra baja en algunas categorías. Hay sectores donde agosto sí es flojo de verdad y la conversión cae.
    • El equipo está fuera. Con menos manos para vigilar las campañas, apagar parece la opción prudente.
    • Guardar presupuesto para septiembre. La idea de reservar la inversión para la vuelta y para el Q4, es tentadora.

    Son argumentos legítimos, pero casi todos parten de una foto incompleta de lo que pasa de verdad en agosto.

    Por qué pausar suele salir caro

    Cuando miras los datos por debajo del mito, apagar las campañas tiene costes que no se ven a primera vista:

    • No todo el mundo se va, ni todo el mes. La idea de que en agosto no hay nadie está exagerada. Mucha gente coge solo dos semanas, las vacaciones están repartidas a lo largo del mes y en la segunda quincena la mayoría ya tiene un ojo puesto en la vuelta de septiembre. El público sigue ahí, aunque cambie su ritmo.
    • La demanda no desaparece, se desplaza. Mucha gente sale del país, pero todavía más se traslada a su casa de veraneo, en el pueblo, el campo, la montaña o la playa. Siguen conectados y siguen comprando, solo que a otra dirección de envío. Hay categorías que incluso crecen en agosto.
    • Los CPMs bajan en agosto. Como muchos anunciantes pausan, hay menos competencia por los mismos espacios, así que el coste por impresión suele caer. Justo cuando la publicidad está más barata, pausar te hace renunciar a ese ahorro.
    • La gente pasa más tiempo en el móvil. Vacaciones, tiempo muerto y más horas de scroll. La atención no desaparece en agosto, en muchos casos aumenta.
    • Pausar resetea el aprendizaje. Este es el coste más caro. Al apagar las campañas y volver a encenderlas en septiembre, vuelven a la fase de aprendizaje y tardan días o semanas en recuperar su rendimiento, justo cuando arranca el trimestre más importante del año. Es el mismo efecto que explicamos en por qué baja tu ROAS.
    • Cedes terreno a tu competencia. Quien se queda activo capta a un coste más bajo mientras tú estás fuera, y llega a septiembre con ventaja.

    Entonces, ¿qué recomendamos hacer en lugar de pausar?

    La alternativa sensata casi nunca es apagar, es adaptar. Estas son las palancas:

    • Baja el presupuesto en lugar de cortarlo. Si quieres gastar menos, reduce la inversión, pero mantén las campañas vivas para no perder el aprendizaje.
    • Apóyate en el retargeting y en tus campañas evergreen. Lo que ya funciona sigue trabajando con poca supervisión.
    • Da salida al stock de verano. Agosto, con las segundas rebajas, es buen momento para liquidar el stock estacional que te queda antes de que acabe la temporada. La publicidad te ayuda a darle salida en las últimas semanas.
    • Pon fácil la compra de última hora. Mucha gente pide productos de temporada a última hora (bañadores, toallas, sombrillas, ventiladores, barbacoas, ropa de verano, gafas de sol) para su casa de veraneo. Si tu política de envío es clara y saben que llega rápido, te llevas la venta, así que deja bien visibles los plazos de entrega. Un pequeño truco que funciona muy bien, ofrecer entrega programada a la vuelta (por ejemplo el 16 de agosto o el 1 de septiembre), para que quien esté fuera compre sin miedo a que el paquete llegue con la casa vacía.
    • Adapta el creativo al verano. Un mensaje y unas imágenes que encajen con el contexto de agosto rinden mejor que seguir con el creativo de mayo.
    • Aprovecha los CPMs bajos. Si tu producto se vende en verano, es buen momento para captar a menor coste. Y si no se vende, usa esos CPMs baratos para generar marca, crear comunidad y captar leads de cara a la nueva temporada.
    • Prepara septiembre. Llegar con las campañas ya optimizadas y con público caliente es una ventaja enorme frente a quien arranca de cero.

    Cuándo sí tiene sentido reducir o pausar

    No siempre estar activo es lo correcto. Hay casos donde reducir con fuerza, o incluso pausar, es lo razonable:

    • Productos muy estacionales que no se venden en agosto. Si tu categoría de verdad se apaga en verano, no fuerces la máquina.
    • Equipos sin capacidad de vigilar las campañas. Dejar campañas activas y desatendidas puede salir peor que pausar. Si no hay quien las mire, es un riesgo.
    • Restricciones de caja. Si el flujo de caja aprieta, priorizar tiene sentido, y agosto puede ser el mes a sacrificar.
    • Negocios muy dependientes de clientes B2B. Si tu cliente cierra en agosto, tu demanda cae de verdad.

    Aun en estos casos, siempre que puedas, es mejor reducir que apagar del todo, para no perder el aprendizaje acumulado.

    Decídelo con tus datos, no con el mito

    La conclusión es que la decisión no se toma con la frase de "en agosto no compra nadie", se toma con tus números. Mira tu histórico de agostos anteriores, tu vertical y tu margen. Comprueba qué pasó de verdad con tus ventas, y con tu rentabilidad en agosto, no lo que dice la intuición general.

    Y mídelo donde importa, en POAS. Si en agosto tus campañas siguen siendo rentables en beneficio real, apagarlas es regalar ventas, y ceder terreno. Si de verdad no lo son, entonces reducir tiene sentido. La respuesta está en tus datos, y es distinta para cada marca.

    Preguntas frecuentes

    ¿Hay que pausar la publicidad en agosto? Por norma general, no. Pausar del todo suele salir caro, porque resetea la fase de aprendizaje justo antes del Q4, y porque renuncias a unos CPMs más baratos. En la mayoría de los casos es mejor ajustar la inversión que apagar las campañas.

    ¿Por qué bajan los CPMs en agosto? Porque muchos anunciantes pausan sus campañas, así que hay menos competencia por los mismos espacios publicitarios. Con menos demanda de inventario, el coste por impresión baja, y anunciarte sale más barato de lo habitual.

    ¿Pausar las campañas afecta al rendimiento al volver? Sí. Al reactivarlas vuelven a la fase de aprendizaje, y tardan días o semanas en recuperar la optimización que tenían. Eso ocurre justo al arrancar septiembre, y el Q4, que es el peor momento para llegar con las campañas descolocadas.

    ¿Qué hago en lugar de pausar en agosto? Baja el presupuesto si lo necesitas, pero mantén las campañas activas. Apóyate en el retargeting, y en lo que ya funciona, adapta el creativo al verano, aprovecha los CPMs baratos para captar, y llega a septiembre con la optimización intacta.

    ¿En qué casos sí conviene reducir o pausar? Si vendes un producto muy estacional que no se mueve en agosto, si no tienes a nadie para vigilar las campañas, o si el flujo de caja aprieta. También si dependes mucho de clientes B2B que cierran en verano. Aun así, mejor reducir que apagar del todo.

    ¿Cómo decido si pausar o no? Con tus datos, no con el mito. Revisa tu histórico de agostos, tu categoría, y tu margen, y mide en POAS si tus campañas siguen siendo rentables. Si lo son, mantenlas. Si no, reduce. La decisión es distinta para cada marca.

    Si no tienes claro qué hacer con tus campañas este agosto, lo vemos contigo. Analizamos tu histórico, tu categoría, y tu rentabilidad para decidir si te compensa mantener, reducir o pausar, sin dejar dinero sobre la mesa.

    Jaime Muñoz-Seca, Paid Media Manager en STRAT
    Escrito por

    Jaime Muñoz-Seca

    Paid Media Manager en STRAT

    Más de 6 años escalando tiendas online a base de pelearme a diario con los administradores de anuncios. Sobreviví a los cambios de privacidad de iOS y a las locuras semanales de Zuckerberg, y aprendí que aquí no valen las fórmulas mágicas: solo datos, testing continuo y sentido común.

    Conecta en LinkedIn